miércoles, 10 de julio de 2013

Seyens: 1ª parte Stern| Capítulo 16

16
 —No, sabes cuánto te echo de menos, padre — murmuraba Víctor quién se hallaba agachado delante de una tumba de piedra en el cementerio de Stern.

Su padre a pesar de ser seyen y viajante era originario de Stern y deseaba ser enterrado allí a su muerte. Era plena noche, el final del día, y la luna creciente brillaba en el cielo, expandiendo un fino brillo dorado por la piel de Víctor, que iluminaba algo la zona en la que se encontraba. Víctor se levantó, al sentir algo no muy lejos de donde estaba el, y se volvió a poner la capa negra, que llevaba encima, de modo que su piel dejó de brillar completamente. Ocultando así su presencia. Había alguien cerca.

Al salir del cementerio se escucharon voces, provenían de detrás de la iglesia que estaba solo a unos pasos de este. Algo ocurría allí. Víctor se acercó lo suficiente al edificio para escuchar, pero no para ver quién hablaba.

— ¿No hablarás en serio, verdad? — La voz era de Simeón, estaba detrás de la iglesia pero no estaba solo, había más gente con él y desgraciadamente no todos eran humanos, Víctor lo sentía.

— Completamente en serio, hermano hay una razón por la que me transformaron. Estamos en el lado adecuado— Se oyó una voz de hombre que Víctor reconoció enseguida: Semil, el hermano mayor de Simeón, pero ¿No estaba en Berlín? ¿Y de qué lado estaba hablando?

— ¿De verdad esperas que me crea esa historia? Estás loco. —

— ¿Me has visto verdad? No hay tiempo…— Semil se calló de repente quedándose quieto y observó a los lados desconfiado. Seguidamente empezó a oler y declaró:

—No estamos solos. — Entonces Víctor oyó como los jóvenes empezaron a correr, huyendo de visitantes inesperados. Curioso Víctor se aprestó a seguirlos y  pudo ver como los dos muchachos corrían hacia lejos de la iglesia pero no había nadie más; que extraño, él había notado más energías… Sintió deseos de llamar a Simeón para prevenirlo, e iba a hacerlo, a pesar de que este corría con su hermano en total complicidad, aunque Semil no le dejaba mirar hacia atrás. Sin embargo antes de alcanzar a Simeón y advertirlo, Víctor sintió una energía acercándose, era cálida y transmitía furia, un licántropo.

Seguidamente un lobo grande y castaño apareció ante él, sus sentidos lo pusieron sobre alerta, haciéndole olvidar su atención sobre la persecución que hacía, y su mano fue derecha a la funda de la espada.

—Apura, él lo entretendrá— le ordenó Semil a su hermano.

—Pero ¿qué?, ¿Quién? — le interrogaba Simeón muy confuso.

—Las explicaciones te las daré luego, vamos— empezaron a correr más rápido. Víctor no entendía nada. En ese momento recordó que Candel había mirado también a Simeón pero, ¿Qué quería decir todo esto?, ¿acaso su amigo le estaba ocultando algo?


El lobo se lanzó hacia Víctor haciéndolo retroceder a la vez que evitaba el golpe, con una rapidez increíble. Ahora que lo recordaba su padre también era rápido. El licántropo gruñó y dio unos pasos fulminándolo con sus ojos oscuros, e intentó lanzarse otra vez hacia él, pero Víctor lo evitó de un salto y al aterrizar la capucha se le cayó hacia atrás revelando su rostro, y haciendo brillar la piel de este, y el licántropo lo miró con un atisbo de reconocimiento dando unos pasos hacia él. Víctor sacó su arma y se la incrustó en el dedo, listo para la acción.

El licántropo intentó atacar con la garra, pero Víctor consiguió agacharse y evitó el golpe horizontal a tiempo, y en cuanto pudo asestó un golpe vertical de abajo arriba que, además de abrir una herida fina y vertical, hizo que el licántropo se tambaleara hacia atrás retrocediendo un poco. Víctor se fijó en que se estaban alejado de la iglesia y no acercándose. Así que esa era la intención del licántropo, además de matarlo, que no se enterara de la charla de Simeón. Pero. ¿De que habían estado hablando y por qué había sentido que el hermano de Simeón era licántropo? El licántropo gruñó y se lanzó hacia el de un salto, Víctor lo evitó yendo hacia la izquierda. Ahora no era momento de pensar en eso; estaba en plena batalla.

Según la batalla seguía su curso se fueron alejando del cementerio. El licántropo era fuerte y fiero pero Víctor era muy rápido y el lobo nunca lo alcanzaba. Era como si jugaran al gato y al ratón y esto ponía de los nervios al lobo, se notaba, aunque Víctor se estaba divirtiendo.

Entonces el licántropo lo atacó tan lleno de furia, después de varios intentos fallidos, que no se dio cuenta de que estaba demasiado cerca y, al evitarlo, Víctor vio la oportunidad ideal para cortarle la cabeza y la aprovechó.

En cuanto la cabeza se cortó el licántropo adoptó la forma de un hombre antes de morir. Víctor miró a los ojos al muerto pero no lo reconoció, ni tenía porque hacerlo. No lo había visto nunca, pero el lobo lo había mirado como si le sonara de algo…Era algo extraño, a menos que fuera uno de los que había atacado a su padre, pero en ese caso era demasiado débil, además Víctor juraría que su padre había matado a más de la mitad de la manada durante ese ataque.

Mientras limpiaba la espada con un paño, después de este duro combate, Víctor miró alrededor y se dio cuenta de que estaba bastante lejos del cementerio Al final el lobo había conseguido uno de sus propósitos antes de morir. Víctor se preguntó que estaban intentando ocultar a los transeúntes. Seguramente algo que tuviera que ver con que el hermano de Simeón era licántropo pero aun así tantas precauciones no parecían habituales ¿O sí?

— ¿Que me escondes Simeón? — preguntó Víctor en un susurró al aire mientras guardaba su espada en la funda. Decidió irse antes de que otros licántropos buscaran su pista, pues sospechaba que el hermano de Simeón tenía que ver con ese ataque y allí había sentido más licántropos que uno.

Mientras se iba no pudo evitar la sensación de que la situación era más complicada de lo que aparentaba y aún en su mente se formaba una pregunta ¿Qué tenía que ver Simeón con todo esto? Él  era humano…

1 comentario:

  1. Paula, te he nominado a un premio para tu blog, lo puedes recoger aquí: http://retratodeunasesino.blogspot.com.es/2013/07/extra-premio-para-el-blog.html

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